Los vehículos infringieron la ordenanza municipal que prohíbe la circulación por calles de tierra dentro de las 72 horas posteriores a las precipitaciones, medida que tiene como objetivo preservar el estado de las arterias y garantizar la seguridad vial.
Desde el área se recuerda la importancia de respetar esta disposición, especialmente luego de lluvias, ya que el tránsito pesado provoca un deterioro significativo de las calles, afectando a vecinos y a la circulación general.
Finalmente, se advirtió a los conductores la necesidad de cumplir con la normativa vigente, a fin de evitar la aplicación de infracciones.
