Por: La Mañana de 25 de Mayo
En el marco del 80° aniversario del Museo “Paula Florido” de la ciudad de 25 de Mayo, la historiadora Lis Solé protagonizó una destacada conferencia abierta a la comunidad para dar a conocer la historia, la vida y el legado familiar que inspiró la obra literaria “El Origen de un Nombre”. El evento se llevó a cabo en las instalaciones de la Biblioteca “Juan Francisco Ibarra”, presentado por Esteban Pensa, en representación del Comité Cultural y la Municipalidad.
Durante el encuentro, desarrollado ante un público atento y numeroso, la autora explicó que la gran mayoría de sus investigaciones surgen de la curiosidad, de la firme intención de conocer el porqué de las cosas; en este caso particular, el disparador fue descubrir quién había sido la persona que inspiró el nombre de la estancia “Santa Paula”, perteneciente a la sucesión de Juan Francisco Ibarra y situada en General Alvear.
El inicio de la investigación
“El Origen de un Nombre” es el producto de más de diez años de labor investigativa que llevaron a su autora a recorrer archivos provinciales, el Museo “Paula Florido”, los registros históricos de San Carlos de Bolívar, y los parajes de “Juan Francisco Ibarra” y la “Estación Paula” —ambos en el partido de Bolívar—, logrando reconstruir minuciosamente la trama familiar de los Ibarra y los Florido.
Durante su exposición, Lis Solé detalló cómo el vasco Juan Francisco Ibarra había llegado junto a su hermano Ramón y, aún sin fortuna, se instalaron en los tradicionales almacenes de ramos generales. Producto de esa visión comercial, comenzaron a invertir en tierras en Veinticinco de Mayo, General Alvear y Bolívar, llegando a acumular —solo en este último partido— más de 50.000 hectáreas.
Asimismo, la investigadora repasó la vida azarosa y de profunda resiliencia que protagonizó Paula Florido, una simple muchacha pueblerina que supo transformarse en una gran dama de la alta sociedad, brillando con luz propia en los salones europeos de principios del siglo XX. A través de sus relatos, los presentes admiraron la enorme capacidad de la protagonista para sobrellevar el doloroso fallecimiento de seis de sus hijos y tres esposos. Al enviudar por tercera vez, estableció su residencia definitiva en Europa, donde volvió a casarse por cuarta vez y se convirtió en una figura central de la actividad cultural, artística y social de Madrid.
