
Un proyecto orientado a la protección de las aves silvestres y la biodiversidad fue presentado en Bragado por el vecino Oscar Greppi, quien tomó como modelo una ordenanza del municipio de Nogoyá, en la provincia de Entre Ríos. La propuesta apunta a desalentar las prácticas de caza, captura y hostigamiento de aves, además de promover acciones de concientización sobre el cuidado de la fauna.
La ordenanza tomada como referencia fue publicada por el municipio de Nogoyá el 27 de mayo de 2026. Su objetivo es proteger a la fauna silvestre, favorecer la convivencia entre las personas y el entorno urbano y rural, y generar conciencia sobre la importancia de la biodiversidad.
Entre sus principales disposiciones, el texto prohíbe dentro del ejido urbano el uso de dispositivos destinados a la caza de fauna silvestre, como gomeras, hondas y resorteras, además de elementos que lancen proyectiles mediante aire comprimido. También contempla la prohibición de tramperos utilizados para capturar aves y mantenerlas en cautiverio.
El fundamento de la norma es que estas prácticas pueden provocar lesiones o la muerte de animales, destruir nidos y afectar la reproducción de distintas especies. A su vez, el uso de estos elementos en espacios públicos puede generar riesgos para las personas y daños en luminarias, vidrios y mobiliario urbano.
El modelo también contempla controles coordinados entre el área municipal de Ambiente y la Policía provincial, con el propósito de detectar actividades relacionadas con la captura, tenencia, comercialización y otras formas de aprovechamiento de aves silvestres, así como la destrucción de nidos, huevos y crías.
Otro de los ejes es la educación ambiental. La ordenanza de Nogoyá propone organizar charlas con especialistas, realizar exposiciones, instalar cartelería informativa e involucrar a las escuelas en la elección de un ave representativa de la ciudad, a partir de una lista de especies identificadas con asesoramiento profesional.
El modelo entrerriano incluye un régimen de sanciones para quienes incumplan las prohibiciones. Entre las medidas previstas figuran el decomiso de los dispositivos utilizados para la caza o captura y el secuestro de los animales involucrados.
También establece multas equivalentes al valor de entre 50 y 100 litros de nafta, además de contemplar sanciones por reincidencia. Estos importes corresponden al texto de Nogoyá y no deben atribuirse automáticamente al proyecto presentado en Bragado, cuyo contenido definitivo todavía deberá conocerse.
La eventual adaptación de estas disposiciones a la realidad jurídica y administrativa de Bragado será uno de los aspectos que deberá considerarse durante el análisis de la iniciativa.
Fuente: El Censor

